OPINIÓN: EMPRENDER SE TRATA DE AMAR

OPINIÓN: EMPRENDER SE TRATA DE AMAR

El trabajo de emprender conlleva tiempo, dedicación, esfuerzo y pasión que sólo se consigue cuando realmente amamos lo que estamos haciendo.

Emprender se trata de amar, porque para hacerlo debemos amar lo que vamos a realizar. El emprendimiento se convierte en una de las travesías más desafiantes y, por lo mismo, se hace necesario estar bien preparado con los elementos que este viaje requiere.  Al igual que pasa con el amor, el emprendimiento no se sostiene de las emociones, sino de las decisiones intencionales que tomemos para hacerlo sostenible.  Si usted se enamora de una persona y busca que ella le corresponda, usted desarrolla una estrategia que le permita verse como único, irresistible y sin opción de comparación para la otra persona: lo mismo ocurre con el emprendimiento.

Emprender no se trata de hacer dinero, esa es una consecuencia que debe llegar luego de elaboradas y ejecutadas las estrategias.  Uno de los fenómenos más tristes que he logrado ver en diferentes personas ha sido llegar a una estabilidad laboral y financiera en una actividad que no ama o disfruta hacer.  Empezar un negocio porque vemos a que a otra persona le está siendo rentable y creer que nosotros correremos con la misma suerte puede ser desgastante y decepcionante.  El trabajo de emprender conlleva tiempo, dedicación, esfuerzo y pasión que sólo se consigue cuando realmente amamos lo que estamos haciendo. 

El talento es importante, pero no suficiente.  Le garantizo que usted posee talentos que no le gusta practicar.  Piénselo por un momento: ¿Qué sabe hacer bien, pero a pesar de eso no le gusta hacerlo?  Muchas veces esto no se debe al talento en sí, sino al encauce que le estemos dando a la habilidad que poseemos.  Cuando encontramos la ruta de la pasión, cuando amamos lo que hacemos, el talento cobra nuevo sentido y se convierte en un ancla de apoyo para hacer que destaquemos y cobremos notoriedad ante otros.

No piense en el emprendimiento sólo en términos de dinero, puede salirle muy caro obtener esas ganancias.  Emprenda en aquello que usted ama hacer, en aquello que usted disfruta y sabe que es bueno para lograrlo.  Amar hacer algo, generalmente viene respaldado por la habilidad, y al amarlo seguramente le invertiremos tiempo y dedicación que nos llevará a mejorar cada vez los resultados.  Esos buenos resultados hablarán por sí solos y nos pondrá en la vista de otros que, llegado el momento, estarán dispuestos a pagar por lo que hacemos.

No lo olvide: emprender no se trata de dinero, emprender se trata de amar, pues cuando usted ama lo que hace será más sencillo contagiar de ese amor a los demás.